Figueres más allá de Dalí: qué ver y hacer en la capital del Alt Empordà
Figueres es conocida como la ciudad de Salvador Dalí pero la capital del Alt Empordà ofrece atractivos que van más allá del emblemático artista.
No vamos a decirte que pases por alto todos los espacios vinculados con el máximo representante del surrealismo pero sí te invitamos a mirar más lejos.
Descubre todos los encantos de una ciudad ideal para una escapada.
El centro de Figueres: un paseo entre la Rambla, el casco histórico y Sant Pere
La Rambla de Figueres es el epicentro de la vida local y es un lugar magnífico para dar un paseo tranquilo bajo las sombras de los frondosos árboles que la custodian. A lo largo del recorrido encontrarás preciosos edificios modernistas como la Casa Salleres o la Casa Cusí, así como numerosas cafeterías y comercios.
Al final del paseo verás el monumento a Narcís Monturiol, el inventor del submarino, ¡que es natural de Figueres!
Justo al lado de la Rambla, puedes continuar tu itinerario por las calles adoquinadas del bello centro histórico de Figueres, donde se ubican los edificios más antiguos de la ciudad y rincones tan fotogénicos como el Carrer de Magre, la Plaza del Ayuntamiento o el Casino Menestral.
Muy cerca de la Rambla también puedes visitar la Plaza de Josep Pla, que originariamente era una huerta en la que se proyectaba cine al aire libre en verano. Ahora está presidida por la escultura que homenajea al famoso escritor catalán y, a pocos metros, puedes visitar un interesante refugio antiaéreo de la Guerra Civil.
Pon la guinda a este paseo en la calle Sant Pere, en la que está la iglesia del mismo nombre, alrededor de la cual se creó la villa medieval. Es de estilo gótico, ya que fue edificada en diferentes etapas a partir del año 1020, y fue reconstruida tras la Guerra Civil. Además, es un templo con mucha historia, no solo porque se celebraron el bautismo, la comunión y el funeral de Salvador Dalí, sino porque aquí también se ofició la primera boda del rey Felipe V (con María Luisa de Saboya).
El Castell de Sant Ferran: la gran sorpresa de Figueres
Otro lugar imprescindible en tu visita a Figueres es el Castell de Sant Ferran, una de las fortalezas más grandes de Europa. Lo mandó construir Fernando VI en 1753 -de ahí que lleve el nombre del monarca- con el fin de evitar una posible invasión francesa, pero en 1808 fue ocupado por las tropas napoleónicas.
Para llegar hasta el castillo, solo tienes que caminar unos veinte minutos desde el centro de Figueres, siguiendo la calle Pujada al Castell. ¡No hay pérdida!
La fortaleza se encuentra sobre una pequeña colina que domina la ciudad y merece mucho la pena visitarla porque resulta muy sorprendente, ya que tiene un sistema defensivo en forma de estrella y un tamaño inmenso, apto para albergar hasta 4.000 soldados.
Curiosamente, este castillo se convirtió en la última sede de las Cortes de la República y tuvo que ser restaurado en la posguerra. Ya en 1960 perdió su uso militar y en 1996 se abrió para visitas, lo que permite conocer su interior, su exterior e incluso sus espacios subterráneos.
Museos y cultura más allá del Teatre-Museu Dalí
Figueres es una ciudad en la que se respira cultura, y no solo por la influencia de Dalí, aunque visitar el Teatre-Museu Dalí y la Casa Natal Salvador Dalí es imprescindible.
No obstante, puedes conocer a fondo Figueres en otros centros culturales como:
- El Museu de l’Empordà, donde se pueden ver algunas muestras del patrimonio artístico y cultural local y regional.
- El Museo de la Tècnica de l’Empordà, dedicado a la tecnología y los avances desde la revolución industrial hasta nuestros días.
- El Museo de la Electricidad, en el que se muestran la evolución y el desarrollo de esta energía en los últimos siglos.
Capítulo aparte merece el Museo del Juguete de Cataluña, uno de los museos de esta temática más importantes del mundo. Lo encontrarás en el edificio del Hotel París, en la antigua Casa Terradas, y es muy curioso porque alberga más de 15.000 juegos y juguetes que te llenarán de nostalgia. Aquí no solo se mira, también puedes interactuar y jugar, por lo que es perfecto para una visita familiar con niños. Y sí, también cuenta con un espacio dedicado a objetos de la infancia de Dalí, así como de otros personajes famosos.
Mercado, gastronomía y producto local
Ya hemos mencionado antes la Plaza del Ayuntamiento de Figueres, que antiguamente era la sede del mercado local, aunque hace unos años se trasladó a la Plaza del Gra, un lugar emblemático construido en 1886 que también merece un hueco en tu agenda por su colorido y gran ambiente.
Visitar los mercados es otra de las cosas que puedes hacer en Figueres más allá de Dalí. En el de la Plaza del Gra y el de la Plaza Cataluña puedes encontrar frutas, verduras y hortalizas, mientras en el Passeig Nou, locales y turistas acuden en busca de ropa.
Por supuesto, en una escapada a Figueres es obligatorio probar la gastronomía y los productos locales. Sus platos típicos son muy variados y combinan la tradición de la cocina catalana con influencias mediterráneas. No olvides regar esas experiencias con un buen vino DO Empordà.
Alarga tu estancia con más planes
Si dispones de unas vacaciones largas, puedes sacar mucho más partido a tu visita a Figueres si no te limitas al espacio urbano. La ciudad tiene una estupenda conexión con rutas de senderismo que te permiten disfrutar del entorno mientras practicas ejercicio. Te recomendamos el Cap de Creus o la zona volcánica de la Garrotxa.
Además, Figueres es un punto de gran interés en la Costa Brava, desde donde puedes realizar excursiones a otras preciosas ciudades como Empuriabrava o Roses, que están llenas de rincones para visitar. Y, si te apetece un baño, siempre puedes desplazarte a playas cercanas como la de Begur.
Como ves, Figueres está llena de alternativas para disfrutar de unas vacaciones inolvidables. ¡No solo de Salvador Dalí vive esta ciudad! Por eso, no pierdas la oportunidad de conocerla en profundidad y reserva tu alojamiento en Pierre & Vacances.
